Mi historia comienza con la presentación del protagonista. Juan, un chico de 26 años de edad que ya acabados sus estudios de derecho en la universidad más prestigiosa de su país sigue sin sentirse plenamente feliz. Hay algo que lo inquieta. Algo que no lo deja sentir su propia vida libremente.
Juan, siempre quiso estudiar fotografía, de hecho, su madre era la que le regalaba por cada cumpleaños una cámara de fotos, desde muy pequeño. Cuando tenía 14 años, su madre murió en un accidente de tráfico y tuvo que quedarse al cargo de su padre. Éste lo cuidaba bien y consentía todo lo que su hijo quería. La familia tenía un gran buffet de abogados y el padre quería que la empresa continuara al cargo de su progenitor cuando éste no estuviera. Juan tuvo que estudiar derecho, ya que desde que murió su madre, el padre ya le iba enseñando poco a poco las normas de la empresa; sin quererlo, se acabó metiendo en ella. No era feliz. Pasaban los años y él sentía que eso no era lo que quería, él adoraba la fotografía y quería dedicarse a ello pero cada vez que le tocaba el tema a su padre, éste enfurecía.
Un día viendo una foto de su madre..se dio cuenta de unas palabras que le dijo que marcaron la vida de Juan para siempre. "Tienes talento, haz lo que quieras y que nunca nadie te impida nada", le dijo.
Se levantó de su cómoda silla de trabajo en su lujoso despacho. Se dirigió a su padre y le dijo que lo dejaba que no quería sentirse atado a algo que no le gustaba y que quería hacer feliz a su madre siendo él feliz también.
Se dedicó a la fotografía y hoy, 5 años después tiene su propia empresa fotográfica y gana mucho dinero; está casado y tiene una hija preciosa llamada igual que su madre, Luz.
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