Todos daríamos nuestra opinión pero al fin y al cabo, todos llegamos a la conclusión de que conocer es saber algo sobre algo. Suena raro, pero todos nos entendemos. Y yo quiero plantear unas simples preguntas... ¿qué es lo que realmente conocemos? ¿cuánto lo conocemos? y ¿por qué? Este tema, muy bien elegido por nuestro profesor para debatir en clase, tiene muchos matices de los que podemos hablar abiertamente. Yo, desde este blog y a las 23.53 de este día, quiero expresar mi punto de vista, después de haber "psicoanalizado" a varias personas de mi entorno.
Tenemos que entender que cada uno tiene su forma de pensar y de expresarse, y hay personas que dicen un sí rotundo cuando les preguntas si verdaderamente se conocen a ellos mismos, y es entonces cuando yo me paro a pensar en que, si se conociera completamente, siempre actuaría de la misma forma. Me explico. Los seres humanos tenemos la capacidad de cambiar muchísimas veces de forma de pensar, de humor.. es decir, somos, en cierto modo, bipolares. Y entonces, retomo el tema, los seres humanos podemos actuar de una forma si nos dicen las cosas en un día normal o actuar de otra si nos lo dicen en uno de nuestros días malos, que no son pocos precisamente. Y todo depende de la forma en la que lo digan también.
Por otro lado, yo puedo decir: "Me llamo Ashley Castro, tengo dos hermanas mayores, papá, mamá con x nombres; me gusta hablar, leer, escribir y llorar como método de desahogo." Pero, ¿realmente soy así? yo creo que no, porque sí, es correcto que me llamo así y que esa es mi familia, aunque si me refiero a mi misma,... muchas veces no hablo, no leo libros porque no me gusta el tema, no escribo porque no encuentro motivación para hacerlo en ese momento y no lloro porque no quiero demostrar que me siento impotente. Esto es lo que hablaba antes de que somos bipolares. No es que esté diciendo que padezco de una personalidad bipolar, simplemente que muchas veces nos sorprendemos a nosotros mismos con nuestros actos. Ya sea porque hubo algo que provocara ese cambio repentino, ya sea porque nos salió así, de adentro y no me pregunten por qué, porque les aseguro que no tengo ni la menor idea de dónde salen todos estos cambios. Tampoco sabemos qué es lo que nos impulsa a actuar de esa forma. Quizá nuestra falta de autocontrol o quizá también, nuestra falta de autosuficiencia. Y sobre este último concepto, me gustaría destacar que la mayor parte de las personas de la faz de la Tierra, necesitamos la aprobación de otra persona para sentirnos mejor. Siempre son mejores los aplausos que el silencio. Siempre es mejor saber que alguien está de tu lado a que alguien está en contra.
Por último, mi consejo después de toda esta reflexión sería decir: "Olvidémonos del mundo que nos rodea, creemos uno propio, donde todo sea sinceridad y seguridad para expresarnos sin temer a las consecuencias. Aprenderemos a conocernos, un poquito más, a nosotros mismos y así poder comprender todo lo que nos rodea en este jodido mundo ajeno."
PD: Hice la página de planetaki, y aquí se las dejo por si sienten la enorme curiosidad de visitarla:
http://www.planetaki.com/mipropiafelicidadvadetrasdemi
guau
ResponderEliminarflipando me he quedado jajaja
me ha encantado,de verdad que me ha hecho pensar mucho
Has hecho una entrada realmente compleja e interesante. Me quedo con eso que dices de que si una persona se conociera completamente siempre actuaría de la misma manera.
ResponderEliminarNo estoy de acuerdo con eso. Parece que piensas que conocerse equivale a convertirse en una máquina en la que cuando aprietas un botón siempre se produce el mismo resultado.
Dices que somos en cierto modo bipolares. En esto sí que coincido contigo. Y, además de bipolares, somos libres: podemos decidir entre varias opciones. Gracias a eso no acabamos de ser previsibles del todo.
Te felicito Ashley.